Por Mariana Merlo Blázquez1

 

Entrevista a Félix Peña.

¿Cuáles son los obstáculos y desafíos que se presentan a las negociaciones de la Ronda Doha para avanzar?

Resultan de varios factores y, entre otros, del hecho que son muchos los países que deben ponerse de acuerdo y que son muy diversos los intereses en juego. La Ronda Doha fue diseñada en un período ya superado de las relaciones comerciales internacionales. Ahora será muy difícil concluirla, al menos con el grado de ambición original y con la metodología que se está empleando –nunca hay nada imposible en la política internacional-, teniendo en cuenta además que los incentivos para cerrar las negociaciones son, para la mayoría de los países relativamente bajos –los efectos positivos recién se manifestarían en el mediano y largo plazo- y los costos políticos inmediatos pueden ser altos, especialmente por las incertidumbres existentes con respecto al futuro económico de muchos de los principales países participantes en las negociaciones.

Las persistentes dificultades en la conclusión de las negociaciones de la Ronda para el desarrollo contribuyen a erosionar los fundamentos que legitiman el sistema multilateral de comercio, ¿Cuáles podrían ser las consecuencias institucionales para la OMC? ¿Qué líneas de acción se avizoran?

La no conclusión de la Ronda puede contribuir a erosionar la legitimidad del sistema multilateral del comercio ya que crecerían las dudas sobre su eficacia para seguir produciendo resultados efectivos y aceptables para todos. De allí la importancia de la iniciativa de Pascal Lamy –el Director General de la OMC- al convocar un grupo de alto nivel que reflexione sobre el futuro del comercio internacional, lo que necesariamente implicará interrogarse sobre el papel que pueda desempeñar en el futuro la propia OMC. Es fundamental que no le ocurra lo que ya en el pasado ocurriera con la Comisión Sutherland, cuyas conclusiones no fueron luego objeto de seguimiento por parte de los países miembros.

En el contexto actual, ¿qué expresiones asume la fragmentación del sistemamundial de comercio?¿Cómo afecta a los grupos de negociación en términos de sus estrategias de acción, unión y adopción de posiciones?

Aquello que los países no puedan resolver en el plano multilateral global procurarán hacerlo en el plano de grupos más limitados de países, sea en ámbitos regionales o inter-regionales. Ello puede acentuar una tendencia a la fragmentación del sistema comercial internacional y puede incluso tener repercusiones en el plano geopolítico. La actual negociación del Transpacific Partnership podría ser eventualmente un ejemplo, en particular si finalmente China no participa.

En un sistema donde los bloques regionales y los acuerdos comerciales se han consolidado en términos de relevancia y también notoriedad, ¿cuáles son los motivos que dificultan una revisión del Art. XXIV del GATT 1994 en pos de una estrategia de armonización?

Tienen que ver con uno de los problemas fundamentales que se plantean en el mundo actual y, en particular, en el ámbito de la OMC: ¿cómo lograr poner de acuerdo a un número tan amplio de países con poder relativo e intereses tan diferentes? No es entonces un problema técnico. Es esencialmente un problema de poder político y que está poniéndose en evidencia en cuestiones relevantes de la agenda global, que son precisamente las que más requieren la concertación de respuestas colectivas. ¿Cuántos y cuáles países deben estar en la mesa de negociaciones para que lo que se decida penetre en la realidad? Es una pregunta que está presente en el ámbito, por ejemplo, de las negociaciones comerciales internacionales multilaterales, pero también en las relacionadas con el cambio climático.

¿Qué tendencias son las que predominarían en el futuro próximo de la OMC?

Lo deseable sería que se logren gradualmente puntos de equilibrios entre distintos ámbitos y modalidades de negociación de reglas de juego que incidan en las relaciones comerciales internacionales, incluyendo tanto las multilaterales globales, como las preferenciales regionales e inter-regionales, y las sectoriales. Una visión monista del sistema comercial internacional y de la propia OMC puede dificultar la necesaria conciliación de intereses divergentes en un mundo pluralista, des-centrado y con marcadas volatilidades que inciden en la distribución del poder relativo de las naciones.

1 Licenciada en Sociología, Magister en Relaciones Internacionales. Investigadora Asistente, Área de Relaciones Internacionales de la FLACSO/Argentina, Red Latinoamericana de Política Comercial (LATN)